Sol Schiller, quién recorre la antropología teatral y el arte de la puesta en escena llevándolos a la fotografía como medio de expresión. Ahonda una vez más en el universo femenino, internándose en el alma de mujer deseosa de libertad, de salvajismo, con la exquisita intuición de quién busca en el arte ese espacio de laberintos indecisos e interminables. Máscaras que el tiempo ha olvidado en los cajones arquetípicos, se recuperan en su obra como quién vuelve a tomar la sabia de los árboles para sentirse libre.